Trabajo n º 1

Demostración de Juan J. Liñares con un pino (30/01/2005).

El modelado del pino objeto de este trabajo lo he llevado a cabo durante una demostración realizada en la sede de la Asociación Cultural Bonsai Coruña a la que pertenezco. Agradezco desde aquí la confianza que depositaron en mí a la hora de proponerme la realización de la misma.

El Pino que se modeló es un material procedente de yamadori, que había sido recuperado hacía algo más de un año. Desde su recuperación ha sido mantenido, en un principio, a semisombra y al abrigo de fuertes vientos hasta asegurar su enraizado. Una vez comenzó a brotar se le cambió la ubicación por otra en la que ya pudiera disfrutar de los rayos solares y de los beneficiosos efectos del aire circulando entre sus ramas.

La planta respondió muy bien y brotó con fuerza. Tanto es así que días antes de proceder a su modelado se le eliminaron todas las acículas viejas, dando lugar a que todas las que se pueden observar en las fotos corresponden a la fuerte brotación del último año. Estaba claro que el árbol estaba fuerte y vigoroso antes de comenzar un trabajo tan fuerte. Esto es fundamental.

En la primera de las fotografías podéis ver el frente del árbol antes de comenzar el trabajo.

En la siguiente fotografía podeis ver al pino desde, lo que en el futuro, será su parte trasera.

En esta otra foto se ve el árbol desde el lado izquierdo antes de dar comienzo a los trabajos.

Y este éra el aspecto que presentaba desde el lado derecho.

En este plano se aprecia, aunque no demasiado bien, dos de las cosas que me animaron a recuperar este árbol. Por un lado posee unas sinuosidades en la parte superior del tronco que resultan muy interesantes. En segundo lugar poseía una rama que había sufrido un desgajado natural que, particularmente, me resultó muy atractivo. Es la más gorda de la parte izquierda de la fotografía. Esta rama estaba casi totalmente arrancada en el momento de la extracción, por lo que ya en el mismo monte tuve que asegurarla con una brida plástica para evitar que la rotura prosiguiese. Una vez en casa se procedió a asegurarla mediante la colocación de dos tornillos embutidos, de acero inoxidable. El crecimiento y vigor que tomó el árbol mientras estuvo en fase de recuperación y cultivo permitieron que tales artilugios quedasen totalmente tapados por un pequeño callo de cicatrización practicamente imperceptible.

La rama situada en la parte inferior de la rama desgajada iba a ser eliminada a ras, ya que incluso era inaprobechable para la realización de un jin debido a la posición que ocupaba.

En esta otra instantanea estoy yo (de paso aprovecho para presentarme) explicando a los asistentes a la demostración los trabajos que iba a realizar sobre el pino.

Esta rama que estoy tocando debía de ser eliminada. Nacía de un punto demasiado bajo para que encajase en el diseño que tenía previsto para la planta. Además tenía todo el verde en las puntas y, dado que era bastante vieja y dura, no me iba a permitir realizar un acortamiento de la misma mediante la aplicación de fuertes torsiones. Al menos no me lo iba a permitir y que quedase convincente. Además por encima de ella había otra rama que sí tenía la vegetación cercana al tronco y cuyo grosor me iba a permitir que la pudiese bajar con facilidad para cumplir la función de ser la primera rama izquierda.

Aquí ya se puede ver la rama anterior cortada. Con el muñón que dejé había de crear, más tarde, un jin.

Las tres primeras ramas, debido a la gran deformación a la que las iba a someter, fueron enrafiadas antes de ser alambradas. Con el enrafiado se consigue proteger la corteza evitando que se claven tan facilmente los alambres, confiriendo una resistencia extra a las roturas durante el proceso de torsión y evitando que la corteza se separe de la madera, lo que provocaría la muerte de la rama.

En la fotografía se ve la que será, a partir de ahora, la primera rama de la derecha ya enrafiada y antes de serle aplicado el alambre.

La misma rama enrafiada y ya alambrada. La rama que nacía justo debajo de ella ya ha sido eliminada en su totalidad.

La que a partir de ahora será la primera rama de la izquierda también fué enrafiada.

Aquí ya se pueden ver las dos primeras ramas enrafiadas y alambradas. Aun no han sido modeladas.

Comenzaba el proceso de modelado de la primera rama de la derecha. Le iba a conferir un movimiento en caída, creando varios pisos de verde. Para ello era necesario proceder a realizar una gran deformación con respecto a su posición inicial. En la siguiente foto estoy tratando de doblar y darle forma a dicha rama. Lo hice con las manos ya que para el caso que me ocupaba me pareció más seguro que usar artilugios como palancas o similares. Recordemos que esta rama era la que tenía la zona desgajada en su base y su modelado debía de ser controlado al milímetro para que no resultase dañada. Al mismo tiempo se necesitaba de la aplicación de una gran fuerza para llevarlo a cabo. Es decir hubo que hacer uso de una gran dosis de fuerza, pero muy controlada para evitar disgustos en forma de roturas. Son estos momentos de tensión para quien realiza este trabajo (y más teniendo público) ya que cualquier fallo puede dar al traste con el desarrollo del modelado que se tenía previsto.

Una vez la rama ha sido llevada, más o menos, a su posición, comencé a modelarla.

En la siguiente imagen ya se puede ver además la primera rama de la izquierda posicionada. Posee poca vegetación de momento, por lo que se ve rala, pero se irá corrigiendo con el tiempo y el buen cultivo.

En la anterior fotografía se puede apreciar que el jin es demasiado largo. Además crece un poco en contradicción con el movimiento de la rama superior, por lo que más tarde ha de ser reducido en su longitud.

Aunque el modelado de las primeras ramas iba por buen camino, en la siguiente instantánea podeis ver todo el trabajo que todavía faltaba en la parte superior de la copa. Había que eliminar algunas ramas y alambrar todo el resto. El que aparece en la foto es mi compañero de club Alberto Baleato, quien tuvo la amabilidad de ayudarme con el alambrado.

Alberto mostrando una de las ramas eliminadas. Una compañera del club la aprovechó más tarde para hacer un ikebana.

Aquí se está procediendo a alambrar la ramificación fina de la primera rama trasera, que también ha sido enrafiada.

Soy un obseso del alambrado y creo firmemente que en trabajos como el presente un buen alambrado es lo que marca la diferencia en el resultado final.

La primera rama derecha a vista de pájaro. Desde esta posición no se aprecian los pisos, aunque todavía quedaba algo de refinado por proporcionar.

Las tres primeras ramas ya están modeladas, pero todavía nos queda toda la parte superior del árbol.

Alambrando las ramas superiores. El jin continúa viéndose demasiado largo.

Continuamos alambrando y modelando la parte superior del árbol.

En la siguiente fotografía se puede ver el árbol casi acabado. Faltan por refinar algunas ramillas y acortar la longitud de la rama excesivamente larga de la parte superior izquierda de la copa, La que se sale del perfil del resto del árbol.

Al ápice se le ha conferido una ligera inclinación hacia la derecha para contrarestar visualmente el efecto de caída del árbol hacia la parte izquierda. De darle inclinación hacia la izquierda estaríamos confiriéndole una mayor sensación de caída al pino, haciéndolo visualmente más inestable.

La rama larga de la parte superior ya se ha reducido. Estoy dándole los últimos toques de refinado.

Y, al fin, este es el dorso del Pino una vez rematado el modelado del mismo.

Y este otro, el frente. Como podeis observar el jin se ha reducido a una presencia meramente testimonial.

Alberto y yo con cara de satisfación. Casi cuatro horas de trabajo nos contemplan.

Por último una foto de grupo de varios miembros de la Asociación Cultural Bonsai Coruña posando junto al árbol recién modelado.

Este pino permanecerá posiblemente un par de años en el cajón de madera que podeis observar en las fotografías. Luego se trasplantará a maceta de bonsai. Entretanto se potenciará su cultivo, dándole los mejores cuidados posibles. Se estimulará la densificación de las ramas pinzando, para ello, las velas en los momentos más adecuados.

Muchísimas gracias a todos. Espero que os haya gustado y, sinó, perdonadme el tostón.

Por cierto, lo que veis en la imagen final del árbol, todavía no es un bonsai, puesto que si le sacamos los alambres no sería capaz de mantener su forma. Será bonsai cuando sea capaz de mantener esa forma sin ayuda. Entretanto será un árbol alambrado.